Fundada en Ootacamund, India, por la Beata María de la Pasión, la Congregación de las Franciscanas Misioneras de María se expandió rápidamente por varios lugares de Asia, norte del África, Europa, siendo Francia desde donde parten hacia Canadá y al Perú. El 4 de marzo de 1911, a solicitud de Monseñor Mariano Holguín, llegan a Arequipa para atender a las niñas y jóvenes pobres. Con una bienvenida premonitora, Monseñor Holguín recibió a las fundadoras diciéndoles: “Quédense aquí, les daré un pobre nido y allí les veré crecer y multiplicarse”. sus palabras se cumplieron, pues en estos 100 años, llegaron a ser más de 100 hermanas peruanas.
Cusco fue el segundo lugar que acogió a las Franciscanas Misioneras de María en 1913; luego Lima en 1919. Las audaces misioneras saliendo de Ocopa y atravesando montañas y ríos llegaron a tierras loretanas –Requena– en 1919. Los Padres agustinos las reciben en Iquitos, en 1920; posteriormente en Yurimaguas los Padres Pasionistas les dan una agradecida bienvenida. Así, viviendo al estilo de María y de Francisco, fueron insertándose allí donde “Jesús no ha sido anunciado”, trabajando sobre todo con las mujeres; apoyando a los
niños/as menos favorecidos, con un abanico de posibilidades en el campo apostólico.
En estos cien años, cuentan también con mártires y hermanas llevadas a los altares por elCusco fue el segundo lugar que acogió a las Franciscanas Misioneras de María en 1913; luego Lima en 1919. Las audaces misioneras saliendo de Ocopa y atravesando montañas y ríos llegaron a tierras loretanas –Requena– en 1919. Los Padres agustinos las reciben en Iquitos, en 1920; posteriormente en Yurimaguas los Padres Pasionistas les dan una agradecida bienvenida. Así, viviendo al estilo de María y de Francisco, fueron insertándose allí donde “Jesús no ha sido anunciado”, trabajando sobre todo con las mujeres; apoyando a los
niños/as menos favorecidos, con un abanico de posibilidades en el campo apostólico.
Papa Juan Pablo II.
En este Centenario, la Congregación expresa su “gratitud al señor, a la Iglesia local y a todos los que trabajan con nosotras directa o indirectamente en las diversas tareas, a nuestras ex alumnas, bienhechores y a todo el pueblo peruano. Por su acogida, su alegría y su gran espíritu fraterno y solidario, nos han animado a continuar sembrando la semilla de la Buena Noticia viviendo el Carisma de María de la Pasión.

No hay comentarios:
Publicar un comentario